Sábado 2 de febrero. Ya falta menos ...

Comienzan los preparativos para el viaje. Esta mañana hemos ido a encargar las camisetas con el logo de los once. Yo creo que ha sido premonitorio del país que vamos a visitar: a las 11:30 de la mañana el “artista” no había abierto. 

El artista, es un personaje un poco peculiar. Un poco famélico, con los ojos saltones, con una verborrea que no para. Toma notas en un cartón al tiempo que te atiende, vigila quien entra en la tienda y explica a otro cliente, cómo funciona la máquina y los diseños que es capaz de hacer. 

Le explicamos lo que queríamos, y elegimos las tallas de nuestras camisetas. 

Marga y Angels improvisan un probador: Àngels con los brazos abiertos extendía una pañoleta, mientras Marga se probaba la camiseta …😉😉

Después hemos terminado tomando un café en el Forn del Sto. Cristo de la calle Colom. 

Quedamos en vernos por la noche en el Victory's: no hay que perder las buenas costumbres.

A estas alturas, ya tenemos reservada la excursión para el avistamiento de las ballenas, dos coches de alquiler y las camisetas. 
¡¡Todo en marcha!!



Viernes 21 de febrero. LLegó el gran día

Todo llega, qué duda cabe, y esta mañana ya desde primera hora el whatsapp ha empezado a sonar. Los chicos están inquietos y las primeras fotos con las camisetas no se han hecho esperar ...

Llegamos al aeropuerto, facturamos y esperamos nuestro primer vuelo que nos llevará a Madrid. En la sala de espera nos hacemos esa foto con la que todos en algún momento hemos pensado estos días pasados.
En Madrid, tras pasar inmigración comemos unos bocadillos. Hay quien se los ha traído de casa: TODOS, menos nosotros, y eso que fui yo quien sugirió la idea.😄😄

Ya dentro del avión, los primeros selfies que dan testimonio de que ....



¡¡DESPEGAMOS A REPÚBLICA DOMINICANA!!


Sábado 23 de Febrero. Ya estamos aquí ..

Llegamos ayer noche después de un viaje en avión estupendo, pero un traslado del aeropuerto al hotel de dos horas y media por una “autopista dominicana”, y en un medio de transporte que dejaba bastante que desear para ser de una cadena hotelera de cinco estrellas. La gente muy amable. 

Ya en el hotel. Hacemos el checkin sobre las 23:00. 

Mientras los demás deciden ir al buffet a tomar algo, a Conchi y a mí nos trasladan a nuestra habitación. Un joven botones -Juan- nos ayuda a subir el equipaje. 

Nuestras habitaciones, algo separadas de la playa, se encuentran en el tercer piso de la Villa 26, son cómodas, amplias y confortables. 

El resto de la gente, tras cenar, dejaron a Alberto en la habitación y se fueron a la discoteca un rato: cosas del jetlack. 😜😜

Aunque hay wifi libre en la recepción del complejo hotelero, por 9 dólares hemos cogido la opción de wifi también en la habitación. 

Con la luz del día hemos descubierto el emplazamiento donde nos encontramos: jardines, palmeras y bloques de tres plantas que albergan las habitaciones, hacen que el entorno sea muy relajante. La temperatura es excelente. 





Esta mañana Alberto, Jose, Tofol y yo, no hemos ido a comprar una tarjeta Sim a las Terrenas. Hemos cogido un taxi confortable y con un conductor que nos ha llevado y traído por 10 $. 

Después de comer, hemos gastado la tarde en la playa, yo haciendo fotos a unos chicos que hacían kitesurf. 

Antes de cenar, pasamos un rato en la piscina, haciendo prácticas por si algún día hacemos snorkel, e inaguramos la temporada de "piñas coladas".







Domingo 24 de febrero

Por la mañana nos han traído los coches que habíamos reservado desde España. Nos distribuimos seis en un coche y cuatro en otro: Tofol, Alberto y yo vamos en uno con nuestras respectivas, y Ramon y José en el otro con Lili y Marga. 

Como es habitual, conducir por estas tierras es una auténtica aventura. La realidad supera la ficción: vespas y motorinos con tres, cuatro y cinco personas. 



Existe la figura de la moto taxi. Son auténticos maestros del fonanbulismo llevando voluminosas cargas de pan, colchones o materiales de construcción en una moto al tiempo que hablan por teléfono. 

Por la noche por supuesto circulan sin luces, y los intermitentes nos preguntamos, si a lo mejor no vienen de serie y es algo que tienes que pagar aparte, porque aquí nadie los usa. 




Llegamos hasta playa Galeras. Conocemos a Ezequiel y quedamos para el martes 26 para que nos lleve hasta playa Frontón y Playa Madama. Pasamos el día en Playa Rincón. Comemos allí, en un típico "chamizo" en donde lo único de calidad es la comida: pescado fresco que comemos hecho a la plancha, si bien es preferible no ver quién y donde se cocina. Y no digamos el baño, con una peculiar "cisterna manual". Para el vino improvisamos una cubitera en un garrafón de plástico. 





Antes de volver al hotel un baño en las "fresquitas aguas" de los manglares, que a más de uno va a pasar factura.


Regresamos al hotel, tomamos unas piñas coladas, luego una duchita y nos arreglamos para ir a cenar al restaurante Las Olas, donde Conchi celebra su 60 cumpleaños. Tofol ha traído de España globos, platos y servilletas con el número 60. Yo encargué unos vinos y una tarta. Le regalaron un colgante Svarosky y un juego de lentes para el móvil. Son estupendos. 





 De regreso a la habitación paramos en la discoteca: bailamos un par de ruedas y varios merengues en medio de un "ruido infernal" que se suponía que era música. Gracias a Dios en un momento determinado si fue la luz y nos fuimos a dormir. 




Lunes 25 de Febrero

Una pequeña aventura la de hoy. Tras desayunar nos hemos ido hasta Samaná para hacer la excursión de avistamiento de ballenas. Ha resultado interesante, un poco pobre fotográficamente en lo que a ballenas se refiere, pero no ha tenido desperdicio con respecto a los expedicionarios. Hemos tenido de todo: desde quienes se encaramaron a la proa del barco con atuendo de capitán Pescanova, hasta quienes a los quince minutos de iniciar la travesía adoptaron la posición de "como abra los ojos echo hasta el primer biberón", pasando por quien el único movimiento que hacía era el de respirar mientras pensaba "por Dios que termine esto pronto", hasta quien intentaba hacerse selfis con alguna ballena. Todo un "variat". 



Pero la verdad es que no ha dejado de ser interesante a pesar del mal ratillo pasado por alguno de nosotros.

Hemos pasado la tarde en playa Bonita. Pasear por estas playas en las que prácticamente estamos solos, va a ser una experiencia que vamos a recordar sin lugar a dudas.

De vuelta al hotel y tras la duchita de rigor cenamos en el restaurante italiano, en donde los pingüinos estarían encantados.... hace un frío de la leche, tanto que ante la falta de respuesta por parte de los camareros a nuestras quejas, Tofol y yo optamos por manipular por nuestra cuenta el termostato. Controlado el tema de la temperatura, disfrutamos de una agradable cena. Aunque hay quien no dijo esta boca es mía: Angels está afónica perdida. Esperemos que se le pase pronto. 

Martes 26 de febrero

Hoy antes que amaneciera ha caído un chubasco corto e intenso, de los habituales por estas zonas. El agua caída ha hecho que la luz del amanecer reflejase los colores de tejados, palmeras y arbustos de una manera más intensa. El olor a humedad, el silencio de las primeras y una temperatura perfecta, hacen que te sientas en el paraíso. 

Hemos desayunado y después Jose ha ido a cambiar uno de los coches que hemos alquilado, no iba del todo fino y por estas carreteras no es cuestión de tener imprevistos. 

Una vez arreglado el tema transporte nos hemos ido a conocer el mercado de Samaná. Bullicioso como todo mercado que se precie, pero sobre todo colorista. Los colores, y el contraste de luces y sombras, nos han dado juego a la hora de hacer fotos. 




Por cierto, que saliendo del mercado y camino de los coches, hemos cruzado una avenida un poco a la brava porque aquí el tema semáforos brilla por su ausencia, pero hemos tenido la suerte de tener un agente de tráfico o similar que no ha dudado de tachar a voz en grito de ¡¡Animal, Animal!! a dónde vas ¡¡ Animal!! a un conductor al que le había indicado que detuviera la marcha para que nosostros cruzásemos. En fín, Caribe en estado puro.

Dejamos Samaná y nos vamos hasta Cascada Lulú. Cascada cuando abren la presa, porque de momento tan sólo el lecho por donde transcurre el agua y un puente colgante que hace las delicias e Tofol a la hora de "putear cariñosamente a las féminas". La verdad es que resulta un paraje peculiar con mucha vegetación y "algún rincón" especial que hay quien piensa que sería buen lugar para la meditación o para bailar rueda.




Llegamos   hasta playa El Valle. Estamos practicamente solos. Unas cervezas, una "lucha a brazo partido con las olas", y nos sentamos a comer en el Restaurante la Ballena, chamizo playero al uso, con un peculiar sistema de "bisagras" en la puerta del baño, pero donde disfrutamos de comer pescado fresco. 







De regreso paramos en Samaná para comprar unos souvenirs. Llegamos al hotel,  donde nos damos un chapuzón.


En la noche y después de cenar, vamos  hasta una animación que rememora los años 50. Metidos en fiesta, bailamos una rueda y Triunfamos. Ya sabemos aquello de: "En el país de los ciegos, el tuerto es el rey". 😉😉

Miércoles 27 de febrero

Playa Coson. Como todas son auténticas playas paradisiacas. Aquí, tras serpentear desde el interior los manglares terminan en la playa. En nuestro camino nos encontramos rincones que son imposible dejar de fotografiar. 



Más adelante, el encanto de la soledad se ve interrumpido por una grabación de un concurso televisivo, con un ejército de operarios que nos obligan a desplazarnos de nuestro itinerario. 




El viento se ha levantado y las rachas te invitan al paseo más que al baño.

Volvemos a comer al hotel. Jose se mosquea, y con razón por la actitud del metre, quien tras pedirle una mesa para diez y cuando los camareros nos la estaban montando, ordena a la camarera que deje de hacerlo y vaya a montar otra. Jose le canta las cuarenta y exige ser atendido como Dios manda. La bronca resultó efectiva porque cuando llegamos los demás a comer todos fueron atenciones.

Tras comer, una breve siesta y bajamos en un taxi los diez al Carnaval de Samaná. El chófer, Joaquín, deja en evidencia lo que es conocer las carreteras del lugar y sus "conductores y transeuntes", especie muy peculiar por estas tierras.

El carnaval, sin ser el de Tenerife, no deja de tener su punto. Música, ruido, bailes y color, invitan a poner el disparador de la cámara en "ráfaga" 😉😉




 Sobre las siete regresamos al hotel. Piña colada, cena y cama. Estamos cansados.

Jueves 28 de Febrero

Según vamos a desayunar reservamos unas hamacas, antes de que llegue "La Argentina" y nos diga que le hemos quitado su "choza".

Hoy devolvemos los coches a primera hora y pasamos la mañana por la playa y la piscina.


Hemos decidido utilizar la app de Wedshoots, donde he creado un álbum que se titula "Los once del lado oscuro & Samaná", para compartir las fotos que cada uno de nosotros hemos tomado estos días. 

A media tarde, tomamos de nuevo un taxi y nos vamos hasta las Terrenas, quince minutos en coche, las chicas quieren algún trapo o souvenir. Los chichos, andan a la busca y captura del Ron Bermúdez que al final consiguen a muy buen precio. Tofol ha quedado contento.





Regresamos al Hotel. Piña colada, cena y baile de Lili, Jose y Tofol con el personal del hotel a la entrada del restaurante.



Nos vamos hacia la discoteca, hay un espectáculo que conmemora la indpendencia de Dominicana y que se centra en la música del país.

Aquí el que suscribe empieza a dar cabezadas y a las 22:30 está en la habitación.

Viernes 1 de Marzo

Nuestro último día por estas tierras. Una experiencia para repetir, hay que empezar a pensar en nuestro próximo destino.

Antes de desayunar hacemos equipaje, y tras el desayuno volvemos a la habitación a terminar de recoger. y comprar un último souvenir.

Hemos hecho el checkout a las 12:00. De camino aprovechamos para hacer unos vídeos y fotos del complejo.



El hotel nos ha dejado al grupo dos habitaciones hasta las 15:30, hora de tomar el transfer hasta el aeropuerto. Natael y Orlando, dos simpáticos botones, nos ayudan con nuestro equipaje.

Mientras a estas horas cada uno anda a lo suyo, yo me quedo tranquilo escribiendo las últimas líneas de este blog. 

Nos vemos ...