Llegamos ayer noche después de un viaje en avión estupendo, pero un traslado del aeropuerto al hotel de dos horas y media por una “autopista dominicana”, y en un medio de transporte que dejaba bastante que desear para ser de una cadena hotelera de cinco estrellas. La gente muy amable.
Ya en el hotel. Hacemos el checkin sobre las 23:00.
Mientras los demás deciden ir al buffet a tomar algo, a Conchi y a mí nos trasladan a nuestra habitación. Un joven botones -Juan- nos ayuda a subir el equipaje.
Nuestras habitaciones, algo separadas de la playa, se encuentran en el tercer piso de la Villa 26, son cómodas, amplias y confortables.
El resto de la gente, tras cenar, dejaron a Alberto en la habitación y se fueron a la discoteca un rato: cosas del jetlack. 😜😜
Aunque hay wifi libre en la recepción del complejo hotelero, por 9 dólares hemos cogido la opción de wifi también en la habitación.
Con la luz del día hemos descubierto el emplazamiento donde nos encontramos: jardines, palmeras y bloques de tres plantas que albergan las habitaciones, hacen que el entorno sea muy relajante. La temperatura es excelente.
Esta mañana Alberto, Jose, Tofol y yo, no hemos ido a comprar una tarjeta Sim a las Terrenas. Hemos cogido un taxi confortable y con un conductor que nos ha llevado y traído por 10 $.
Después de comer, hemos gastado la tarde en la playa, yo haciendo fotos a unos chicos que hacían kitesurf.
Antes de cenar, pasamos un rato en la piscina, haciendo prácticas por si algún día hacemos snorkel, e inaguramos la temporada de "piñas coladas".
Ya en el hotel. Hacemos el checkin sobre las 23:00.
Mientras los demás deciden ir al buffet a tomar algo, a Conchi y a mí nos trasladan a nuestra habitación. Un joven botones -Juan- nos ayuda a subir el equipaje.
Nuestras habitaciones, algo separadas de la playa, se encuentran en el tercer piso de la Villa 26, son cómodas, amplias y confortables.
El resto de la gente, tras cenar, dejaron a Alberto en la habitación y se fueron a la discoteca un rato: cosas del jetlack. 😜😜
Aunque hay wifi libre en la recepción del complejo hotelero, por 9 dólares hemos cogido la opción de wifi también en la habitación.
Con la luz del día hemos descubierto el emplazamiento donde nos encontramos: jardines, palmeras y bloques de tres plantas que albergan las habitaciones, hacen que el entorno sea muy relajante. La temperatura es excelente.
Esta mañana Alberto, Jose, Tofol y yo, no hemos ido a comprar una tarjeta Sim a las Terrenas. Hemos cogido un taxi confortable y con un conductor que nos ha llevado y traído por 10 $.
Después de comer, hemos gastado la tarde en la playa, yo haciendo fotos a unos chicos que hacían kitesurf.
Antes de cenar, pasamos un rato en la piscina, haciendo prácticas por si algún día hacemos snorkel, e inaguramos la temporada de "piñas coladas".
